Aquí estoy otra vez. A bordo de un camión de pasajeros, a las 8 y cuarto de la mañana, rumbo a Ciudad Guzmán. El frío me hace recordarme a...

Vuelvo al blog


Aquí estoy otra vez. A bordo de un camión de pasajeros, a las 8 y cuarto de la mañana, rumbo a Ciudad Guzmán. El frío me hace recordarme a mí mismo, hace un año, escribiendo también a bordo de un camión, con la pantalla de la computadora brincando a cada movimiento del vehículo y con mis dedos luchando con agilidad por atinar el tacto en las teclas correctas. Mi blog otra vez volverá a tener historias mías, otra vez tendrá apuntes de bolsillo. En estos meses sin escribir sobre mí, reflexioné bastante sobre el hecho de tener un blog personal. Alguna vez leí en Internet que “si no eres famoso, a nadie le importa lo que digas”, y tiene esta sentencia todo el rigor que la labor periodística puede aplicar. Yo definitivamente soy famoso, pero sí tengo muchas cosas que decir. Aunque nadie me visite, me gusta la idea de tener un blog, aunque sea para hacerme la ilusión de que alguien lee mis disparates. El solo hecho de ver mi página en la red, así, imaginándomela vagando en sistema binario por el ciberespacio, me da una sensación reconfortante de que tal vez un visitante distraído entrará a mi página y leerá estos apuntes.
Tengo muchas cosas nuevas que contar, cosas que han luchado en mi mente por permanecer guardadas en el recuerdo. Ésa es otra de las razones que me motivan a escribir: me gusta aprisionar mis recuerdos entre las paredes del HTML para volver a vivirlos cuando yo quiera. Mis amigos saben que soy la persona más distraída del mundo, así que debo tener cuidado con mi mente para no olvidar los momentos que hicieron en algún momento que mi vida se saliera del carril de la monotonía. Quien sabe, pero a lo mejor la persona que más visita este blog soy yo mismo, a donde acudo en momentos en que quiero recordar mis experiencias pasadas y corregirme a mí mismo la sintaxis.
                Éste camión que no deja de moverse. Me acuerdo que al principio me mareaba al escribir o leer en el camino, pero mi cuerpo es más rebelde que las naúseas, quienes tuvieron al final que resignarse. Tengo muchas cosas que escribir, y aprovecharé este momento de inspiración para hacerlo. Aquí te dejo, entrada de blog, en la espera de que alguna persona entre de curiosa a leer cosas que a nadie le interesan, en lugar de buscar vivencias absurdas de famosos que a todo mundo le interesan.


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